Yo soy tu presente eterno

En Éxodo capítulo 3, Dios se revela a Moisés en medio del desierto como YO SOY: el que está presente, el que llama, el que enciende sin consumir.

Tal vez, si Dios te escribiera hoy, te diría algo como esto…

Sé por lo que estás pasando. He visto tu corazón cansado, tus pensamientos oscuros, tu lucha silenciosa… y no me son ajenos tus deseos de rendirte. Sé que estás buscando un escape, algo que te adormezca el alma aunque sea por un momento. Sé que te acabas de quedar sin fuerzas, y casi sin ganas. Pero escúchame: tú no estás solo.

Yo soy el que estuvo con Moisés en el desierto cuando pensaba que su vida ya no servía para nada. Me revelé en una llama que ardía sin consumir, porque así es mi presencia: quema, pero no destruye. Y tú, aunque sientas que estás al borde del colapso, no te has consumido. ¿Sabes por qué? Porque YO SOY está contigo.

No te pido que estés fuerte para acercarte a mí. Te busco precisamente en tu debilidad. No te rechazo por tus pensamientos oscuros ni por tus deseos de escapar. Te conozco más de lo que tú mismo te conoces, y aun así, te sigo llamando por tu nombre.

Has vivido temiendo las consecuencias del pecado, y eso te ha detenido más de una vez. Pero hoy quiero algo más para ti. No quiero que vivas del temor al castigo, sino del temor reverente de conocerme, de experimentar el fuego de mi santidad y el descanso de mi presencia. Quiero que vuelvas a mí no porque temas perderlo todo, sino porque reconoces que conmigo lo tienes todo.

Recuerda: “Antes que Abraham fuese, YO SOY.” Y no hablo solo de antigüedad, sino de presencia viva y poderosa, aquí y ahora. Yo soy tu roca en medio de este torbellino. Yo soy suficiente para ti, incluso cuando tú ya no puedes más.

Hoy te invito: quítate el calzado… suelta el orgullo, suelta el miedo, suelta el deseo de controlar o de huir. Porque aun en este desierto, estás en tierra santa. Yo estoy aquí. No te dejaré.

No necesitas buscar un escape.
Yo soy tu refugio.
No necesitas buscar placer vacío.
Yo soy tu plenitud.
No necesitas cargar con esto solo.
Yo soy contigo.

Ven a mí. Quédate un rato. Descansa tu alma.
Yo te amo más de lo que puedes imaginar.
Y no voy a soltarte.

Yo soy tu presente eterno. 

Comentarios

Entradas populares